Bruxismo

El bruxismo es un hábito que incita al presionar los dientes para descargar la tensión de forma inconsciente, incluso dormidos.

Si al despertarse nota cierto dolor en los músculos faciales o ligeras molestias en la cabeza y el cuello puede que padezca bruxismo.

Se trata de un hábito inconsciente, que es difícil de controlar sin ayuda. Puede provocar daños importantes en nuestra dentadura: desgastes, dolor dental, destrucción del hueso, problemas de articulación temporomandibular (artrosis), fracturas del esmalte, fisuras verticales y pérdida de piezas dentales. La articulación temporomandibular es la articulación que une la mandíbula con el cráneo. El problema se manifiesta con la aparición de click, dolor ya veces bloqueo de la mandíbula.

¿Cómo detectar si padece bruxismo?

Yendo al dentista que examinará su articulación temporomandibular, el estado de los músculos faciales y las piezas dentales. Todo apunta a que la causa principal del bruxismo es el estrés.

Se debe evitar el hábito de mascar chicle porque puede empeorar la situación.

Se puede mejorar con el uso de una férula relajante para dormir, que es un aparato movible acrílico, que la CLÍNICA DENTAL SALES diseña a la medida de sus dientes superiores y se ajusta con una posición articular fisiológica. Los dientes opuestas chocan con el plástico creando una mordida muy confortable y atraumática. De este modo los dientes quedan fijas y protegidas del contacto con los demás.

Cirugía oral

La cirugía oral es la especialidad de la odontología encargada de diagnóstico, prevención y, en ocasiones, tratamiento de las patologías orales. Trata con técnicas quirúrgicas los trastornos de la cavidad oral, el esqueleto cráneo-maxilar-facial, las glándulas salivales y el cuello.

La cirugía oral incluye las intervenciones quirúrgicas que se realizan en la boca. Habitualmente son procedimientos sencillos, que se pueden hacer con anestesia local en la consulta dental:

  • extracción de muelas del juicio.
  • extracción de restos radiculares (raíces).
  • accesos a piezas incluidas.
  • resección de frenillo labial.
  • apicectomías.
  • eliminación de lesiones bucales y quistes.

EXTRACCIÓN DE LAS MUELAS DEL JUICIO

Las muelas del juicio, también llamados terceros molares, suelen aparecer en la boca de adultos jóvenes. Cuando la cavidad oral es demasiado pequeña para alojarlos pueden quedar retenidas y dañar a muelas vecinos.

Cuando es necesario la extracción del tercer molar se realiza un plan quirúrgico sistematizado. Se prescribe una ortopantomografía prequirúrgica, donde el profesional observa la posición concreta de las piezas y se planea el tipo de instrumental, la técnica y el acceso que más convenga.

La extracción quirúrgica de la muela del juicio consiste en remover tejido gingival, para separar suavemente el tejido entre el diente y el hueso, quitar la pieza dental y suturar la abertura.

La mayoría de las extracciones se realizan en la consulta dental con anestesia local.

Blanqueamiento

Para llevar a cabo un blanqueamiento se deben cumplir las siguientes condiciones en el paciente:

  • las superficies de los dientes deben estar limpias y sin placa dental.
  • se requiere una higiene dental muy cuidadosa.
  • las encías deben ser sanas.
  • no debe haber presencia de caries, ni infección, ni obturaciones filtradas.

En determinadas situaciones no está indicado someterse a un tratamiento blanqueador:

  • durante el embarazo o en periodo de lactancia.
  • pacientes con prótesis fija en los dientes anteriores.
  • en pacientes muy jóvenes (menores de 13 años).
  • en caso de hipersensibilidad dental.

El tono de los dientes es una característica innata, ya que viene condicionada por genética. Esta tonalidad depende del grosor y calidad del esmalte (que es casi transparente) y del color y calidad de la dentina de cada diente.

La mala higiene bucal es una de las causas de la aparición de manchas sobre el esmalte y el oscurecimiento de los dientes. Por ello, es importante cepillarse los dientes después de cada comida y el uso la seda dental.

Además debemos evitar el consumo excesivo de café, té, tabaco, vino, chocolate y de bebidas azucaradas, sustancias que pueden oscurecer nuestros dientes.

Blanqueamiento en casa: Cuando se realiza el blanqueamiento en casa debe ser siempre con supervisión de un odontólogo y revisarlo a la consulta una vez por semana.

Para poder aplicar el gel blanqueador, el odontólogo hará unos moldes de la boca para confeccionar una férula transparente que encaja en la arcada dental. En estas férulas se coloca el agente blanqueador. El paciente deberá usar entre 3-5 horas diarias durante aproximadamente 12-20 días, dependiendo del criterio del profesional en cada caso. El hielo actúa sin efectos que perjudiquen los dientes, aunque esto puede causar hipersensibilidad de los dientes y encías al retirar las férulas. En este caso utilizaremos un tratamiento contra la sensibilidad dental recetado por el profesional. No se debe llenar en exceso con gel blanqueador para que la encía no sufra ningún daño. Al colocar las férulas en la boca se debe eliminar el sobrante, con un cepillo de dientes limpio y húmedo o una gasa.

Blanqueamiento en la clínica: Con estas técnicas los resultados son más inmediatos, pero no mejores que los tratamientos realizados en casa. El profesional protege la encía con un producto y aplica el gel blanqueador, mediante una luz acelera el proceso de manera que conseguimos resultados muy rápidamente.

Se aconseja que no se consuma nada que pueda manchar los dientes durante el tratamiento: café, té, coca-cola... Los resultados del blanqueamiento son a largo plazo, aunque tendremos que hacer algún recordatorio pasados unos 2 años.

Odontopediatría

En los niños se deben crear hábitos de higiene bucal y alimentación desde pequeños, a fin de garantizar la salud dental en un futuro.

Los hábitos para cuidar los dientes comienzan a desarrollarse cuando el niño tiene 6 meses, abandona la lactancia y suele aparecer el primer diente.

Es importante limitar desde la infancia la alimentación con un alto contenido de azúcares y crear buenos hábitos para el niño.

No se debe abusar de los zumos de fruta envasados, ricos en azúcares, ni mojar el chupete en productos con alto poder cariogénico (como por ejemplo, la miel), ni acostumbrar al niño a mantener el biberón con líquidos dulces en la boca durante mucho tiempo. Estas costumbres pueden perjudicar la dentición temporal o provocar un alto índice de caries en dientes de leche.

Desde el momento que aparece el primer diente (aproximadamente a los 6 meses) los padres deben limpiarlas con una gasa estéril bien empapada de suero fisiológico.

Cuando el niño tiene 2 años ya han erupcionado la mayoría de los dientes y puede empezar a cepillarse con un cepillo infantil de cabezal pequeño, mango ancho, filamentos suaves y redondos y con diseño divertido. Conviene que no utilice pasta de dientes, porque hay un alto riesgo de que se la trague. Se hará de esta manera hasta los 4-5 años.

Los dientes de leche deben limpiarse desde el principio. A pesar de ser temporales, sirven de referencia para las definitivas. También tienen un papel primordial en la masticación y el aprendizaje del lenguaje, además de servir de guía para los dientes definitivos.

La pérdida de algún diente de leche antes de tiempo (por caries o traumatismo) puede hacer que el resto se desplace y que las definitivas erupciones mal alineadas o con defectos en el esmalte.

El momento del cepillado del niño y de los padres debe convertirse con un juego después de las comidas. Así el niño se motiva y aprende cómo cepillarse correctamente. Los padres deben revisar el cepillado.

A partir de los 2 años es el momento para retirarle el chupete y abandonar el hábito de la succión de los dedos si existiera porque puede deformarse le la posición de los dientes, el hueso de los maxilares, donde se alojarán las dientes (provocando una mordida abierta). También impiden que aprenda a posicionar la lengua correctamente al tragar (deglución atípica).

Se recomienda que se realice la primera visita al dentista cuando el niño haya cumplido los tres años, porque es en este momento que ya tiene la primera tanda de dientes. A partir de este momento tendrá que visitar cada 6 meses- 1 año. Hay que estar atentos si se aprecia alguna anomalía, como manchas o puntos, e ir al dentista.

Estética

La estética y cosmética dental es la parte de la odontología que se encarga de embellecer los dientes hasta conseguir la completa satisfacción del paciente.

Actualmente existen diversas técnicas que se pueden aplicar para mejorar la estética dental tales como el blanqueo para la corrección del color, el reconstrucción incisal o los tratamientos más complejos como el rediseño completo de la sonrisa.

Gracias a los últimos avances en el campo de la estética dental, lucir una sonrisa perfecta es posible. Es una forma de tratamiento indolora y rápida, que permite una sonrisa de cine.

Se basa en un sistema de adhesión de facetas directamente sobre los dientes. Los hay de dos tipos, según el material que utilizamos.

Están indicadas en los siguientes casos:

  • Fracturas de dientes.
  • Cambio de color de un solo diente.
  • Corrección de dientes ligeramente apiñados.
  • Dientes con defecto en el esmalte.
  • Cierre de espacios en el sector anterior.

FACETAS DE COMPOSITE: se modelan unas láminas de composite que se adhieren a los dientes correspondientes. Son muy versátiles para corregir alteraciones de tamaño, forma o color de los dientes. El desgaste de los dientes es mínimo en este caso.

FACETAS DE CERÁMICA: son unas finas láminas de cerámica de alta estética, que se adhieren a la parte anterior de los dientes.

Ventajas:

  • Se consigue una estética perfecta y permite corregir el color y la forma de la sonrisa.
  • Es un tratamiento muy conservador porque para colocar las facetas se preparan los dientes mínimamente.
  • Ofrecen una elevada resistencia al desgaste y alta estabilidad de color.

BRILLANTE DENTAL

Si quieres dar un toque original colocado un brillante dental.

  • no mancha ni daña el diente.
  • no se necesita perforar el diente, se coloca un adhesivo dental.
  • permite cepillarse los dientes con normalidad.
  • es seguro y no marcha con facilidad. puedes elegir el diseño y color.

Recuerda que un tratamiento así sólo te lo pueden hacer en una clínica dental.

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